
En Nueva York y en Madrid está causando furor una nueva costumbre vegana: una cena de 25 mujeres desnudas y desconocidas, que por 80 dólares tienen derecho a tres platillos y a la convivencia “al natural” para disfrutar de comida y ejercicios de respiración. Afirma la organizadora, la activista y modelo Charlie Ann Max, que este tipo de reuniones son una experiencia liberadora y transformadora que ayuda a “liberar tensiones y estrés, a conectar con las emociones y a acceder a un sentido más profundo de la conciencia de uno mismo".