domingo, 2 de mayo de 2021

La Resurrección


Siente que se le termina el aire, da una amplia brazada y patalea lo más fuerte que puede, desesperado, quiere salir a la superficie, a la luz, a respirar. Alza los brazos y da una honda bocanada para que por fin sus pulmones se hinchen. Los compañeros que se encuentran en su mesa, visiblemente incróspidos, empiezan a reírse. 

Una sombra en el olvido*

 


Cuando en el sexto día del Génesis, Dios creó al hombre (Adam que en hebreo significa “hombre o humanidad”) a su imagen y semejanza, nunca se imaginó el problema que este concepto iba a generar en todas las disciplinas y ramas del conocimiento. Para la filosofía moderna el hombre, la totalidad concreta de un cuerpo animado y de un alma inteligente, constituye la idea central; para el arte, un enigma irresoluble.

Queriendo desentrañar ese misterio, Leonardo Da Vinci en su “Hombre Vitruvio” buscó representar anatómicamente el modelo de esta singular evanescencia. La literatura universal siempre se ha hecho la misma pregunta: ¿qué significa ser hombre? Desde los griegos hasta Kafka, pasando por Conrad, la han ampliado: ¿cuál es el lugar del hombre en el cosmos?, ¿en la guerra?, ¿en un mundo cada vez más ajeno?, ¿cómo toma un hombre las decisiones más importantes de la vida? 

sábado, 3 de abril de 2021

Para servir a usted

 


En 1961 Guillermo Borja se despidió de sus amigos de La Fuente. Había empezado como garrotero en el Río Rosa, donde le alternaba el tequila y el coñac a Lucha Reyes, antes de cada show. También formó parte del ejército de meseros que atendía las ciento noventa mesas del Waikikí, un cabaret que además de ofrecer variedades y mariachi, tenía el atractivo de sus mujeres, muchas de ellas extranjeras. Cariñosas, cultas y elegantes, según José Moselo, propietario de aquel antro, quien sostuvo en entrevista con Cristina Pacheco que “toda mujer que entrara en el Waikikí debía estar vestida de soireé.” Ahí encontró Memo Borja a su primera esposa, con quien procreó tres hijos y una separación, cuya historia se perdió en el armario de los esqueletos familiares.

miércoles, 31 de marzo de 2021

Por una literatura vermiforme*

 


Desde que Edgar Allan Poe estableció las bases del cuento moderno, este género literario —como todo género vivo— ha venido sufriendo diversas transformaciones, sin perder nunca su capacidad de revelar los rincones más oscuros del alma humana.

En su famosa reseña sobre los cuentos de Nathaniel Hawthorne publicada en 1842, Allan Poe ya menciona dos características que definen al género: la búsqueda del efecto y el descubrimiento de la verdad.

lunes, 29 de marzo de 2021

Campo de Batalla*

 



La primera marca estaba en el cuello, del lado derecho, y parecía un escorpión a punto de atacar. A Rigoberto le disgustaban esas muestras de efusividad pero no pudo evitarlo. Detener a Laura en ese justo momento era como intentar establecer una tregua enmedio del combate. No le molestaba tanto el hecho en sí mismo, sino el efecto, más evidente ahora que acababa de entrar al baño y se estaba rasurando. Se preguntó si Sara, su esposa, se habría dado cuenta. Seguramente no porque él llegó a la casa cuando ella ya estaba durmiendo y, de haberlo visto, ya le hubiera reclamado. Pensó frotar el hematoma con el lomo de una cuchara hasta que desapareciera pero tenía que salir a la cocina y regresar con el cubierto. ¿Y si lo veía Sara? Recordó el manual de contrainsurgencia: "para sorprender al enemigo, es preciso esconder las capacidades e intenciones propias". Decidió abrocharse el último botón del cuello que siempre le quedaba apretado y tratar de cubrir la marca con la corbata. Aunque no consideraba a Sara como un verdadero enemigo, sabía que para mantener su matrimonio tan estable como hasta entonces, era necesario mantener en secreto la existencia del segundo frente. También le hubiera gustado ocultar su condición de casado pero en la oficina todos conocían a su esposa y hasta la insidiosa secretaria del director, le mandaba saludos a "su señora", delante de Laura.

domingo, 28 de marzo de 2021

A caballo entre los siglos

 


La Noche.

Agustín Ramos Blancas.
Eterno Femenino Ediciones.
México, 2021.

Agustín Elías Ramos Blancas (Tulancingo, Hidalgo, 1952) es un referente indispensable para entender la literatura mexicana de transición entre el siglo XX y el XXI. Un autor que no solamente ha abordado con gran acierto la llamada novela militante que habla de la apuesta política y guerrillera de la generación del 68, sino también ha renovado la novela colonial relatando los primeros chispazos de la conciencia obrera en las minas del siglo XVIII, y quien a lo largo de su obra ha venido haciendo de manera directa o por alusión histórica un verdadero ajuste de cuentas con la realidad actual. Ramos es un jinete de la escritura a caballo entre los siglos. 

domingo, 28 de febrero de 2021

El origen*



En el principio andaba el hombre ligero por la tierra, tal como el Señor lo trajo al mundo. Sus pasos breves y rápidos se confundían con los de las bestias. Su mirada se distraía con cualquier movimiento y sus pensamientos calculaban las posibilidades de conseguir lo que buscaba. Desde los matorrales vio una bestia que le pareció apropiada para satisfacer su apremio. Tenía el cuello largo y orejas puntiagudas, unos ojos enormes y grandes pestañas, de cuerpo café claro, asentada sobre cuatro patas esbeltas pero firmes, y unas ancas redondas y saludables que remataban en una cola nerviosa que abanicaba los insectos del aire. La encontró pastando una grama de un verde que despedía destellos de esmeralda. Ese jardín era de colores tan vivos, de texturas tan suaves, de sabores y aromas tan exquisitos, que parecía intención de su autor hacer que sus criaturas se mantuvieran en una constante celebración de los sentidos.