domingo, 7 de julio de 2013

Instantáneas VII

La Vuelta

Antes era distinto. Siempre estaba a reventar. Para conseguir mesa había que darle propina a medio mundo. Pero ahora...
Es la crisis.
─Había música en vivo. Grupos de Centro y del Caribe. La pista se llenaba de negros que bailaban como víboras paradas.
─Si quieres bailamos. No te cobro la pieza, nada más la bebida.
─Y las muchachas. No te imaginas qué mujeres.
─¿Me invitas otro vermú?
─Sí, claro, los que quieras... Como te iba diciendo antes era muy diferente.
─Y qué... entonces tú eras clientazo ¿no?
─No, yo aquí trabajaba de fotógrafo. Ganaba bien, conocía gente y además me divertía.
─Mnnnh qué interesante. (Bostezo) ¿Hace mucho?
─Ora verás... como unos diez años más o menos. ¿Tú como cuánto llevas aquí?
─Seis meses.
─Muy poquito. No creo que hayas conocido a nadie de los que venían aquí. Había muchos meseros y músicos y... 
─¿Puedo pedir unos cigarros?
─Sí, sí, ándale, los que quieras... Entonces te decía que había un ambientazo. La parte de arriba se llenaba hasta el tope.
─¿La bodega?
─Era la parte preferida de las parejitas. Con tal de no interrumpirlas, los caballeros me daban una buena propina. Aunque tampoco faltaban quienes me invitaban a sentarme. Si vieras qué de amistades hice.
─¿Vas a bailar?
─Ahorita no, gracias. Ya se va a terminar. Además, la verdad, es que a mí nunca me ha gustado bailar.
─¿Entonces a qué veniste?


¿Para qué regresé?

domingo, 30 de junio de 2013

El moderno Tiresias

Demoníaca (Historia de una maldita perra).
Pterocles Arenarius.
Eterno Femenino Ediciones. México 2012.

En la mitología griega, Tiresias fue el célebre adivino ciego que le reveló a Edipo el misterio de su nacimiento y la verdad sobre sus crímenes.

De acuerdo con Ovidio, una vez que el joven Tiresias paseaba por el Monte Cilene encontró dos serpientes copulando, como en el símbolo del caduceo, y con un golpe de su báculo mató a la hembra. Entonces Hera, disgustada, lo convirtió en mujer. Tiresias fue mujer durante siete años en los que, según algunas versiones, se consagró como sacerdotisa de un templo de Hera; y de acuerdo con otras, se convirtió en la prostituta más famosa del Peloponeso. El caso es que tiempo después esta mujer volvió a encontrarse con las serpientes apareándose y en esta nueva ocasión mató al macho, por lo cual inmediatamente regresó a su condición masculina.

domingo, 23 de junio de 2013

Ser un hombre con mayúsculas

(Entrevista con Ignacio Trejo Fuentes para la serie Entre hombres sin vergüenzas de Radio Educación)


Originario de Pachuca, Hidalgo (1955), Ignacio Trejo Fuentes emigra muy joven a la Ciudad de México, en donde estudia periodismo en la UNAM. Posteriormente obtiene una maestría de literatura en la New México State University, así como el doctorado en Letras Mexicanas también por la UNAM. Su carrera ha transcurrido en tres ámbitos: el periodismo, la academia y la literatura. Motivo por el cual ha escrito más de una veintena de libros de crónica, de crítica y de literatura en diversos géneros. Aunque su actitud es aparentemente seria e incluso se podría calificarla de adusta, Nacho Trejo, como lo conocen sus íntimos, es un tipo que en el fondo se ríe de las contradicciones de la vida, porque sigue la consigna del gran César Vallejo: “Absurdo, sólo tú eres puro”. En el café Habana, donde acepta realizar la entrevista lo conocen la mayoría de los parroquianos, no porque realmente lo hayan leído, sino porque saben que es un gran conversador y un hombre generoso que también ha cumplido con el papel de padre de familia.

Jorge Borja: ¿Cómo es la nueva figura del padre en México?

Ignacio Trejo Fuentes: Creo que sigue siendo fundamental por atavismos, por cuestiones culturales. Las mismas mujeres se encargan de resaltar la figura paterna, aunque de facto no sea tan rígido el patrón sigue imperando la noción de que “que no lo sepa tu padre”, “se lo voy a decir a tu padre”, “tu padre es quien decide”, aunque eso no sea cierto. En cosas tan elementales como cuando el niño o la niña, el jovencito o la jovencita piden permiso para ausentarse el fin de semana, aunque quien determina eso sea la madre, siempre arguyen “voy a conversarlo con tu padre” o “ a ver qué dice tu papá”, pero es fundamental tanto la presencia de la madre como la del padre. Un hogar donde no hay la figura paterna, no asociada necesariamente con la rigidez, o con la represión porque es el extremo opuesto, quizá del que se queja la mayoría de los hijos o de las mujeres, del exceso de la rígeles en el mando. Debe existir porque es un punto de equilibrio, donde hay unilateralidad, sea paterna o materna, algo se desajusta, creo que el equilibrio es lo mejor. La figura del padre ya no es tanto como la del proveedor sino como la del patriarca en el sentido bueno de la palabra, el que sabe cosas, el que las ha vivido, el que tiene experiencias y el que puede guiar, en el sentido de guía es fundamental.

miércoles, 22 de mayo de 2013

La palabra en su hueso


1978.
Adrián Román.
Eterno Femenino Ediciones.

Es muy difícil hablar de la poesía. De por sí es difícil leerla. A mí me ocurre que año tras año recibo de regalo decenas de libros de poemas que no entiendo. Que apenas hojeados, en sus primeros versos descubro que tampoco me gustan. Tal vez soy como esas señoras cuya sensibilidad estética se reduce a un calendario con La última cena en la mesa familiar o a los muñequitos de porcelana diseminados por la sala. Mi instrucción poética se redujo a los poemas que mi papá me leía cuando llegaba a la casa en plenitud del éxtasis etílico o a las melodramáticas declamaciones de mis tíos, que en las fiestas contaban de un payaso que lloraba a carcajadas, y en su interpretación acababan rodando por el suelo, para asombro de chiquillos y conmoción de las madrecitas ahí presentes.

martes, 22 de enero de 2013

CAMPO DE BATALLA, CALIBRE 9 MM.


Por Eusebio Ruvalcaba

Campo de batalla es un libro de cuentos devastador, luminoso y emotivo. Jorge Borja, su autor, con facilidad estruendosa nos lleva de la mano por toda una gama de sentimientos, que van de la compasión al asombro, de la dulzura a la impiedad. El libro está escrito por un maestro universitario, pero en realidad pareciese haberlo hecho un sobreviviente de un tsunami, un damnificado, un sacerdote, o, digamos, un ex convicto. En lo que estoy pensando cuando afirmo esto, es en el sentido de penetración de su autor. El ojo de Jorge Borja es implacable. Mira por nosotros. Nos ahorra el trabajo de atisbar en las oquedades más profundas de aquellos hombres fraguados en su imaginación, pero de flagrante carne y hueso. Como hombres en llamas –de los que quería Orozco, el jefe de jefes jalisciense.

lunes, 29 de octubre de 2012

Fuera de lugar *


Para Marco Solares

Un lunes caluroso y sediento pasé a curarme a la Buenos Aires. Con los años aprendí a soportar las crudas sin demostrar ninguna inquietud. Si acaso, lucía más taciturno en la oficina. Procuraba entretenerme en actividades intrascendentes hasta la hora de salida. Después me iba a una cantina a leer el periódico o simplemente escuchar música mientras apaciguaba los malestares de la víspera con un par de piedras anís, tequila y fernet que me devolvían ligero hasta mi casa.

Mesa de Novedades 1


En este espacio se comentan brevemente los libros de reciente aparición en librerías de la Ciudad de México.

La editorial Grijalbo acaba de lanzar al mercado el último libro de Miguel Ángel Granados Chapa: Buendía, el primer asesinato de la narcopolítica en México.

Escrito por un clásico del periodismo mexicano fallecido apenas el año pasado, aborda de manera bien documentada la trayectoria y la muerte de otro clásico del periodismo mexicano: Manuel Buendía.