domingo, 10 de octubre de 2010

El milagro y la tragedia

(Texto para la presentación del segundo número de Los bastardos de la uva).

La tarde del miércoles 3 de octubre de 1849, un hombre de 40 años, de complexión delgada, cabello revuelto, tez cerúlea y demacrada, vestido con un sombrero de paja, camisa sucia de talla mayor a la suya y zapatos agujerados, se encuentra delirando bajo la lluvia, frente al Salón del Artillero, en Baltimore, Maryland, en donde ha bebido hasta llegar a una “intoxicación bestial”, de acuerdo con la opinión del doctor Joseph E. Snodgrass.

Aquel caballero de ojos vacíos y sin brillo, es conducido de inmediato al hospital de la Universidad de Washington, donde permanece cuatro días alternando estados de lucidez con alucinaciones en las que habla de su esposa muerta dos años antes. Finalmente, el domingo 7 de octubre de 1849, a las cinco de la mañana, Edgar Allan Poe muere pronunciando estas palabras: “Señor, ayuda a mi pobre alma”.

domingo, 3 de octubre de 2010

Atrás de mí sólo estoy yo

(Entrevista con Rafael Mendoza para la serie Entre hombres sin vergüenzas de Radio Educación).

Nació en la Ciudad de México y desde muy joven eligió el camino de la música iniciándose en el círculo de la Nueva Trova. Es ampliamente conocido como compositor e intérprete. Su versatilidad le ha permitido probar con fortuna ritmos tan diversos como el blues, el bolero, el bossa nova, la canción afroantillana, el son mexicano y la canción ranchera.

Desde su primer disco Mendoza y Macondo (1987) y hasta los otros tres que le siguieron (¿Qué me pasa?, 1997; Fin de Siglo, 1999 y Esta Locura, 2003), Mendoza ha apostado por una constante renovación que lo ha llevado a presentarse con éxito en el Lincoln Center de Nueva York, en el Centro de las Artes de Eagle Rock en Los Ángeles, California, así como en distintos escenarios de Marsella, Francia, y Barcelona, España. Entre los intérpretes más conocidos de sus canciones se encuentran Eugenia León, Betsy Pecanins, Amparo Ochoa, Óscar Chávez y Salvador “El Negro” Ojeda.

En la intimidad de su casa, mientras acaricia a su enorme gato, Rafael responde a las preguntas con la serenidad de un viejo pescador que estuviera de vuelta de su jornada.

Jorge Borja.- ¿Es difícil ser hombre?

Rafael Mendoza.- Creo que es difícil la vida y es una gracia también, si ejercerla de hombre no sé si sea más difícil que ejercerla de mujer porque es el parámetro que tenemos al lado, pero creo que tenemos una serie de exigencias en términos sociales, creo que hasta en términos biológicos.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Del refranero I

El que a buen árbol se arrima... lo acribillan los pájaros.

Frustración

“A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos”. Génesis


Yo que quise alumbrar un astro
y apenas pude parir una piedra
un puñadito de sal.




domingo, 12 de septiembre de 2010

Pandemonium

(Guía Panorámica de los Países del Espejo III)

Después de cientos de miles de años, la armonía de esta galaxia se rompió abruptamente. Una súbita luz rasgó el obscuro velo del espacio. Ante los atónitos telescopios de incrédulos astrónomos, Saturno se estrelló contra Júpiter.

Desde las puertas de La Sorpresa IV

Caminar por Madero es encontrarse a cada paso con las leyendas de la ciudad.


A fines del XIX, Plateros es el sitio predilecto para el “flaneo” de los lagartijos. Los lagartijos son la juventud dorada del porfiriato. Aquellos que en palabras de Heriberto Frías “botan magistralmente el dinero heredado de los abuelos laboriosos o feudales, allá sobre los surcos de la hacienda regada con sudor y sangre”. Su deporte favorito es el “flaneo”, es decir el paseo errático y ocioso, en busca de los placeres que les ofrece la vida.

viernes, 9 de julio de 2010

A lo largo de la vida uno pierde varios reinos

Entrevista con Juan Hernández Luna para la serie Entre hombres sin vergüenzas de Radio Educación.

La muerte inesperada de Juan Hernández Luna (19 de agosto de 1962-8 de julio de 2010) deja a la literatura policiaca mexicana sin uno de sus autores más sólidos. Autor, entre otras obras de Me gustas por guarra, amor; Las mentiras de la luz; Yodo; Tijuana Dream y Quizá otros labios; obtuvo dos veces el premio Dashiell Hammet a la mejor novela policiaca en español por Tabaco para el puma (1997) y por Cadáver de ciudad (2007). Antes había ganado otros premios como el Nacional de Ciencia Ficción (1995) en México y el Latinoamericano de Cuento (1985). Sus novelas se han traducido al italiano y francés, y varios de sus cuentos aparecen en antologías en España, Francia, Cuba e Italia.
 Fue coordinador de programas de promoción de la lectura para policías, en el Ayuntamiento de Ciudad Netzahualcóyotl, así como de los programas Letras en Guardia y Letras en Llamas que también llevaron la literatura a policías y bomberos de la Ciudad de México.
 Sencillo y jovial, pero a la vez tímido y rodeado de un halo de misterio, Hernández Luna siempre apoyó las mejores causas de la izquierda desde el quehacer cultural. Con él coincidí trabajando en la Secretaría de Cultura del Gobierno del D.F., en la que además de cantar a dúo los éxitos de los Ángeles Negros y Los Terrícolas, tuvimos la oportunidad de conversar sobre literatura policiaca, tema en el que Juan era un verdadero erudito y del que, sin duda, hubiera podido ser un personaje protagónico, sobre todo cuando se enfundaba en su proverbial gabardina negra.